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Toc toc, hay alguien aquí?
El eco del silencio me responde.
Abro una puerta hacia no se donde.
Lleno del vacío que me envuelve.
Camino, y resuenan mis pasos.
Me dirijo a no se donde, no se porque.
Motivación, que me mueve hacia adelante.
Huyendo de nada, la angustia que me oprime.
En mi cabeza se mueren las ilusiones creadas.
La amable indiferencia me aconseja de que siga.
Indiferente a todo, vapuleado por todos lados.
Sin pararme a pensar, ni perder, ni llorar.
La energía, hace tiempo que se desvaneció.
Las alegrías, puertas que se cerraron sin razón.
Buscando llaves que desbloqueen este corazón.
Probando puerta tras puerta, buscando una solución...
Rodeado de opciones que escoger, y siguiendo adelante sin tomar decisión...
Y no se que hago aquí, invisible.
Donde las alegrías me traspasan y las penas me golpean.
Esclavo de mi cuerpo, dueño de la nada.
Heridas que sangran por dentro.
Movido por los hilos del destino.
Me crucé en tu camino y las cuerdas me ahogaron.
Marioneta en tus manos, vacía en mi interior.
Desdichado juguete carcomido por el tiempo.
Oigo tu voz y no se que dices.
Me hablas y tu corazón no está por mí.
Tirado en algún rincón de este mundo.
Intentando volver sobre mis pasos.
Y con la sonrisa pintada en mi rostro.
Desgastada ya por las lágrimas caídas.
Esperando arder al final de esta vida.
Y que marchen mis penas hechas ceniza con el viento…

Camino fiel por las sombras.
Ellas me guían sin dudar.
No necesito ver ni sentir nada.
El profundo vacío que me absorbe.
Siento como mi cuerpo se marchita, lentamente.
Sigue la vida girando a mí alrededor.
Mis recuerdos se desvanecen sin dolor.
Dejándome llevar a la deriva por la corriente.
Veo mis manos manchadas de sangre.
Mientras lágrimas secas recorren mi rostro.
Perdí la vista de tanto llorar por algo.
Ya el olvido se llevó mi corazón...
Destino? Fe? Hace tiempo que no creo en eso.
La esperanza me abandonó sin darme otra oportunidad.
Escucho un murmullo de calma que me seduce.
Y que me adentra más en la oscuridad...

Un sol que calienta el prado marchito.
Que no llega su calor dentro de mi.
Una brisa que transporta mi alma.
La soledad que abarca todo el lugar.
Cuando el manto de la noche se extiende.
El silencio impregna el ambiente.
Vacio paisaje, acuarela inacabada.
Metáfora de mi alma cansada.
Bajo el cielo estrellado me pierdo pensando.
Díficil es la vida sin nadie a tu lado.
Frío que acaricia mis manos anhelantes.
Frío que me embarga cuando marchas...
Pero un nuevo día vendrá.
Marcharán las sombras de mi vida.
Sentiré por fin algo de alegria.
Cuando estes conmigo y siempre te tenga...

Una mirada me desvela la tristeza.
Que esconde tu corazón de cristal.
Fragmentado ya, recogeré tus trozos.
Aunque me corte en las manos.
Promesas sin sentido si tu no estas.
Abismos de los que sacarte de ahí.
Lucha con tus demonios, librarte de ellos.
Desafíos que lograrás junto a mí.
No me falles, no me hagas llorar.
Seré esclavo de tu amor.
Aunque signifique sufrir dolor.
Nunca me llegaré a marchar...
Y mañana un nuevo día será.
Cargado de esperanza y felicidad.
Esbozándote mi sonrisa para siempre.
Caminando hacia nuestro futuro...

Bienvenida al mundo que es mi caos.
Paisajes difusos entre un eclipse de luna.
Un lamento en la lejanía rompiendo mi alma.
Un deseo? De nuevo poder ver felicidad en tus ojos.
Distintos, múltiples caminos me separan de ti.
Las sombras se ciernen sobre ti, sin poderte ayudar.
Mi corazón se entristece, envuelto en tu penar.
Triste sonrisa que saco de tus labios…
Verso tras verso, me expreso en prosa.
Lo que callo y te digo, nunca de ti me olvido.
Cada segundo que te dediqué, que no sea tiempo perdido.
Que siempre te acuerdes de mi, mi frágil rosa.
Y vuelvo a mi mundo, achacando mis males.
Marchando hacia un horizonte borroso y lejano.
Mientras te veo sin soñar, cortando tus alas.
Quédate siempre a mi lado, toma mi mano…
Y se feliz…

Silencio lleno de lamento porque no estas.
Caminos donde me pierdo sin tu voz.
Mi cabeza perdida en el recuerdo entre tus pechos.
Esperando unas gotas de esperanza…
Acompañado de mi buena mala suerte.
Charlas vacías compartidas con la almohada.
Disfrutando el frío de esas sabanas conmigo.
Y sonreír por la mañana aunque tú te hayas ido.
Porque? No se ni la pregunta ni la respuesta.
Aprieto los labios, temeroso del mañana…
Anhelo tu voz, pero tu recuerdo me lastima.
Ruego por la paz dentro de mí.
Tú vive tu vida, no te preocupes de mi. Se feliz.
Mientras aquí mi mundo se desmorona.
Nunca quise que se molestaran por mí.
Solo quiero de nuevo verte sonreír…